En la calle Menacho 3 a la altura de la farmacia en la parte superior del edificio hay un símbolo en la fachada que probablemente ha pasado desapercibido para la mayoría de los pacenses. Es el símbolo de la Masonería. Lo inexplicable es que aun continua en ese lugar.
A finales del siglo XIX, Badajoz fue una de las ciudades españolas donde la Masonería desempeñó un papel muy importante en la vida social, cultural y política de la localidad. En 1888 se fundó en la capital pacense la logia masónica Pax Augusta. En ella se reunieron abogados, médicos, intelectuales y cargos públicos. Llegó a tener tres Logias Masónicas, a las cuales pertenecieron pacenses que contribuyeron notablemente al desarrollo económico, social, cultural y político de la ciudad, creando instituciones que todavía perduran en algunos casos. Impulsaron proyectos destacados: viviendas sociales, la Escuela de Artes y Oficios, un periódico pro masónico (El Diario) e incluso los primeros pasos hacia la creación de la Caja de Ahorros de Badajoz.
Uno de estos masones fue Ventura Vaca Parrilla, arquitecto y miembro de la Logia Pax Augusta en 1884. De nombre simbólico “Beethoven”, diseñó el proyecto y dirigió de forma gratuita la construcción del monumento a José Moreno Nieto que se encuentra en la plaza de Minayo. Vaca Parilla realizó en su casa de la calle Menacho este escudo masónico.
Utilizó el símbolo de la masonería para transmitir su primer apellido a las generaciones futuras, recordando su pertenencia a la familia Vaca Parrilla. Convirtió la escuadra del símbolo masónico en una letra, la V de Vaca.
Lo sorprendente de esta historia es que el escudo continúe ahí. Si el Tribunal para la Represión del Comunismo y la Masonería instaurado por Franco, o las autoridades locales de la época, hubieran reparado en este escudo masónico, se hubiera destruido con toda seguridad.

