Allá por 2008 siendo Alcalde Miguel Celdrán, surgió el proyecto de rehabiltación del barrio del Campillo derribando todas las viviendas que había en 6000 metros de terreno para construir un barrio de nueva planta. Tuvo sus detractores porque alegaban que se destruirian los pocos restos de viviendas moriscas que aun habia en la ciudad. El proyecto siguió adelante.
Han transcurridos años hasta que por fin se ve un avance del proyecto de urbanización del terreno, pero nadie habla de construir viviendas después de finalizar la urbanización de terreno. Con lo cual todo indica que la cosa va para rato. Ver para creer, a los que vivan para verlo.
Claro ejemplo de la torpeza burocrática de un ayuntamiento anquilosado en la maneras de la incompetencia.

